CAHUINARÍ

En el Parque Cahuinarí la selva expresa toda su plenitud, la región hace parte de la cuenca sedimentaria del Amazonas.

La vegetación corresponde a Bosque Húmedo Tropical y no ha sido alterada en forma significativa por la acción humana. Las formaciones vegetales presentan una gran diversidad, no solamente en cuanto a la estructura del bosque y su composición florística, sino también en cuanto al comportamiento fenológico de las diferentes especies a través del año. Esto se traduce en una oferta diversificada de alimentos, a nivel espacial y temporal, a lo cual se ajusta la fauna existente.

Dentro del parque se localizan algunos de los ríos importantes del país, el Caquetá, así como el Cahuinarí y el Pamá. La gran riqueza florística de las selvas de Cahuinarí alberga a una gran diversidad de especies animales.
  • Localización

Parte baja de la hoya del río Cahuinarí y parte de la vecina cuenca del río Bernardo, afluentes del río Caquetá. Departamento del Amazonas.

  • Poblaciones cercanas

La Pedrera y Araracuara.

  • Área

575.500 hectáreas.

  • Clima

El que corresponde a selva trópical húmeda en sus partes más bajas y bosque de niebla en sus partes más altas. La temperatura promedio es de 20ºC.

  • Temperatura

28°C

  • Meses secos

Entre octubre y enero.

  • Meses lluviosos

Entre febrero y junio.

  • Precipitación promédio

3.500 mm anuales.

  • Vías de acceso

Desde la población de Araracuara, navegando por el río Caquetá, se encuentran las bocas de río Cahuinarí, donde está ubicada la cabaña del Ministerio del Medio Ambiente, después de navegar 320 km. La desembocadura del río Bernardo se encuentra unos 60 km. más adelante.

También se puede navegar desde La Pedrera, remontando el río Caquetá hasta las bocas del Cahuinarí o del Bernardo. Una ¡ancha con motor fuera de borda tarda unas 8 horas para hacer el recorrido.

  • Características generales

La región ha sido tradicionalmente habitada por indígenas de las etnias Bora, Miraña, Andoque, Nonuya – Muinane y Huitoto. Hoy estos grupos viven en pequeños caceríos a lo largo del río Caquetá y a pesar de haber sufrido los embates de la sociedad occidental, aún conservan gran parte de sus tradiciones culturales y el respeto por la selva. En total son 386 personas de la étnia Miraña viviendo en las riberas del río Caquetá en cuatro comunidades. Viven de la agricultura tradicional y la pesca.

En estas tierras se llevó a cabo una de las más intensas actividades de explotación del caucho a finales del siglo XIX lo que conllevó la destrucción de decenas de grupos indígenas; allí se desarrolló la famosa historia recreada por el escritor y periodista Germán Castro Caicedo “Perdido en el Amazonas” en donde se relata el encuentro de grupos indígenas aún no contactados por los blancos; y en estas selvas, ricas en diversidad biológica y cultural habitan grupos humanos que han enfrentado múltiples encuentros con las formas de pensar occidentales que han buscado cambiar sus estructuras culturales a los largo del último siglo.

La base de la conservación en Cahuinarí radica en el trabajo que se desarrolla con las comunidades indígenas Bora – Miraña que habitan en la zona de influencia del parque. Desde que se creó el área protegida se ha tratado de establecer un manejo conjunto y planes de manejo del territorio entre la Unidad de Parques y las comunidades, de manera que en un futuro, la zona sea manejada enteramente por ellos. También se realiza un trabajo conjunto con las instituciones conservacionistas que desarrollan proyectos con los grupos humanos sobre conservación de especies, investigación científica y apoyo a las comunidades.

El parque representa formaciones geológicas y diferentes tipos de suelos imprimen que características especiales a los cursos de agua y lagos de la región. Se puede observar selva con árboles de más de 40 mts de altura, raíces tablares y gran presencia de epifitas y parásitas. Las aguas del Río Cahuinari son claras, sin materiales en suspensión y pobres en nutrientes.

Dentro de la fauna representativa están las pirañas, babillas, anacondas, boas, dantas, venado colorado, mico churuco, tigrillo, jaguar y otros.

  • Infraestructura

En la cabaña del Ministerio del Medio Ambiente (Unidad de Parques), en La Pedrera, se pueden alojar tres personas cómodamente. En Araracuara puede conseguirse alojamiento y alimentación en condiciones más o menos rústicas.

Debe llevarse chinchorro o hamaca. Hay una cabaña de control en las bocas del Cahuinarí, donde se pueden alojar tres o cuatro personas.

En Araracuara se pueden conseguir los alimentos necesarios para la estadía. En La Pedrera se consiguen sobre todo alimentos de la región como yuca, plátano y pescado, etc.

  • Recomendaciones

Vacunarse contra fiebre amarilla y tétano; llevar botiquín de primeros auxilios que incluya suero antiofídico polivalente. Botas de caucho, ropa de algodón, camisas de manga larga y pantalones resistentes, impermeable, linterna, sombrero, toldillo, hamaca, protector solar, repelente contra insectos. Contar mínimo con veinte días para el viaje; los itinerarios de los aviones son poco confiables. Y no olvide no deje basura y no contamine las fuentes de agua así como no destruya la naturaleza.

LA HORA DEL PLANETA 2017

CADA AÑO SOMOS MÁS... TÚ TAMBIÉN SUMAS!!

¡NO MÁS OSOS DE ANTEOJOS ASESINADOS!

El problema ambiental no es una cuestión de interés sino de cultura. Muy tristes e indignados nos encontramos ante semejante bajeza... y la ley colombiana inexistente, ineficiente e indiferente ante nuestros recursos naturales... ¿Hasta cuándo? hasta que ya no quede nada que conservar abriremos los ojos!

#conservemosnuestrososos

Medidas de prevención frente a fiebre amarilla

El Ministerio de Salud y la Aeronáutica Civil, emitieron el primero de marzo pasado la Circular 0014, en la que señalan unas directrices para el control de la fiebre amarilla y de la exigencia de certificación internacional o carne nacional de vacunación.

Es importante señalar que la exigencia de la vacuna contra la fiebre amarilla, para algunos destinos en el país no es algo nuevo, aunque la circular introduce algunas modificaciones en cuanto a los zonas de alto riesgo. En este sentido es importante tratar de minimizar el nivel de preocupación que esto ha generado para no crear una alarma innecesaria. Leer más...