SERRANÍA DE CHIRIBIQUETE

El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete se encuentra situado en la parte occidental del Escudo Guyanés y, por lo tanto, al occidente de la Guayana venezolana, al oriente de la Cordillera Oriental, al norte de la llanura amazónica, al occidente de la región del Río Negro superior y al sur de las sabanas herbáceas de la Orinoquía, presentándose un mosaico de paisajes guyaneses y amazónicos que proveen una gran variedad de hábitats singulares, en muy buen estado de conservación para la fauna de estas dos grandes provincias biogeográficas (Guyana y Amazonia), lo cual lo convierte en un singular espacio biogeográfico para los procesos evolutivos de especies de flora y fauna asociadas a estas diferentes unidades naturales.
  • Localización

Se encuentra ubicado entre los departamentos de Caquetá y Guaviare, en la jurisdicción de los municipios de San Vicente del Caguán y Puerto Solano, departamento del Caquetá y San José del Guaviare, departamento del Guaviare.

  • Poblaciones cercanas

Cartagena del Chairá, San Vicente del Caguán y Solano en Caquetá, y Miraflores, Araracuara, Calamar en el Guaviare.

  • Área

4.268.095 hectáreas.

  • Temperatura

Alrededor de 26°C al pie de las mesetas. En zonas abiertas podría ser mucho más alta debido al calentamiento de las rocas (alrededor de 32°C).

En las cimas podría ser más baja, especialmente al amanecer, debido a la condensación de la humedad atmosférica (alrededor de 20°C).

  • Meses secos

Entre diciembre y febrero y entre agosto y septiembre.

  • Meses lluviosos

Se estima una mayor pluviosidad entre marzo y julio y entre octubre y diciembre.

  • Precipitación promédio

4.000 mm anuales.

  • Vías de acceso

Para llegar al lado norte del macizo se debe remontar el río Apaporis, hasta la confluencia de los ríos Macayá y Ajajú.

Para entrar por el sur, a partir de Araracuara se navega por los ríos Yarí y Mesay. Eventualmente, también por el río Cuñaré. El recorrido toma dos días.

  • Patrimonio Natural y Cultural de la humanidad

En la sesión 42 del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, que tuvo lugar en Manama, Baréin, el pasado 1 de julio de 2018, se aprobó la entrada de Chiribiquete a la lista de Patrimonio Mixto Mundial, lo que significa que allí se protegen no solo valores naturales sino también culturales. Durante más de dos años, Parques Nacionales Naturales y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), con el apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores, trabajaron en la construcción del documento de nominación presentado al Comité de Patrimonio el 1 de febrero de 2017 para que el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), como órganos asesores de la Unesco, revisaran y evaluaran la excepcionalidad y valores del sitio.


Camino andado hacia la ampliación del área protegida

Este proceso de ampliación se da gracias a la decisión de la Presidencia de la República y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible; al apoyo técnico y financiero de la Alianza para la Conservación de la Biodiversidad, el Territorio y la Cultura, conformada por Parques Nacionales Naturales de Colombia, WWF Colombia, WCS Colombia y la Fundación Mario Santo Domingo. Así mismo, es resultado del trabajo de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) y sus donantes Andes Amazon Fund, Gordon & Betty Moore y USAID; así como al apoyo del IDEAM, el Instituto SINCHI, el Ministerio del Interior, la Agencia Nacional de Hidrocarburos, la Agencia Nacional de Tierras, la Agencia de Desarrollo Rural y el Programa Nacional de Sustitución de Cultivos Ilícitos. Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). Se consultó a la Comisión de Áreas Protegidas de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales que dio su aval para esta ampliación. El proceso tuvo un amplio diálogo social ratificado en acuerdos establecidos con las comunidades Indígenas del Resguardo de Itilla en el marco del proceso de consulta previa, así como con campesinos de las veredas de Puerto Polaco y Puerto Cubarro (municipio de Calamar – Guaviare).


Protección de valores culturales, étnicos, históricos y arqueológicos

El Parque resguarda más de medio centenar de sitios pictóricos con no menos de 70 mil dibujos de alto valor arqueológico que muestran figuras humanas en movimiento, armas para la defensa y animales. Más de 60 dataciones muestran que las más antiguas fueron hechas hace 20 mil años. Estos retratan el amplio conocimiento sobre el entorno amazónico de los pueblos que los realizaron y siguen realizando, pues es un arte rupestre vivo, ya que registros recientes demuestran que las pinturas se siguen haciendo hasta hoy día.

Chiribiquete protege territorio de Pueblos Indígenas Aislados de las familias lingüísticas Uitoto, Carib y Arawak (se tienen indicios de la posible existencia de 18 grupos dentro el área), y con él sus espacios de uso, plantas medicinales y artefactos de cacería, pesca, recolección y construcción. A lo largo de la historia Chiribiquete ha sido complejo mosaico de culturas y lenguas; los actuales pensadores indígenas lo consideran “la orilla del mundo” es decir, el territorio cosmogónico donde comienza y termina el mundo. La Serranía y su zona de amortiguamiento hacen parte de un territorio sagrado para muchas comunidades indígenas actuales. La tradición oral de los actuales Karijona, Andoque, Uitoto, Cabiyaríe, Yukuna, Matapí, Bora-Miraña, Tanimuka, Kubeo, Desana y Tukano, tiene claras referencias a la Casa Grande de los Animales (la Serranía de Chiribiquete) y a su carácter sacro y mítico, sitio de pensamiento ancestral para los Sabedores Tradicionales (chamanes).


Protección de los bosques y frente contra la deforestación

Con esta ampliación se incluyen biomas nula o escasamente representados en el Sistema Nacional de Áreas Protegida (SINAP) como las sabanas estacionales tropicales y bosques de galería tropical, como las pertenecientes al Distrito biogeográfico Yarí-Mirití El Refugio. Se calcula un contenido aproximado de 171 millones de toneladas de carbono únicamente en biomasa aérea, contenidos en los bosques del área de ampliación. Hay un incremento del 60% respecto a los 283 millones de toneladas estimadas para el área actual del Parque. La ampliación protegerá 708 especies representativas de plantas, únicas o amenazadas en algún grado. Por ejemplo, dos en peligro como el cedro Cedrela odorata y la ceiba toluá Pachira quinata. La praderización es el principal motor de deforestación en la Amazonia colombiana, y para contrarrestar su avance el Parque se amplía en zonas de bosque en los departamentos de Caquetá y Guaviare, que ocupan el primer y segundo lugar de deforestación del país. Por lo tanto, la ampliación del Parque se constituye como una de las estrategias para detener la deforestación (tala, praderización y posterior quema), en esta zona del país.


Un área para proteger el recurso agua

La ampliación incluye 8 subzonas hidrográficas (cuencas alto Guaviare, Itilla, alto Apaporis, Ajaju, Tunia, alto Yarí, Camuya y medio Yarí) y cabeceras de ríos que drenan a las cuencas del Orinoco y el Amazonas. Chiribiquete provee en la actualidad el 31% del agua superficial de la Amazonia y la oferta hídrica actual estimada es de 43.876 mm3. En la zona de ampliación se estima una oferta hídrica de 26.388 mm3 que representa un incremento del 60%. Esto aporta al mantenimiento de la provisión de peces (33 especies de consumo y 78 especies ornamentales). Con respecto a los peces, de 216 especies registradas, 119 de ellas solo se han registrado en el área de ampliación. Hasta el momento los estudios prevén 15 especies como posibles nuevos registros para la Amazonia colombiana o posibles especies nuevas que requieren revisión taxonómica detallada.


Resguardo para un paraíso de biodiversidad

Entran bajo protección también los tepuyes del Parque y sus procesos de hibridación y especiación únicos. Pero no solo en estas altas formaciones geológicas la biodiversidad se manifiesta de maneras increíbles. Chiribiquete ha revelado en las caracterizaciones biológicas realizadas por la FCDS, 30 especies de mamíferos grandes y medianos, 8 especies de carnívoros y 7 especies de primates. La abundancia relativa de mamíferos medianos y grandes, tanto depredadores como herbívoros y dispersores de semillas, indica una buena calidad y salud de los bosques, ya que al ser parte de las especies preferidas en la cacería, son los primeros en desaparecer en ecosistemas perturbados o en zonas de alta frecuencia de cacería. Chiribiquete es hogar entonces de venados cola blanca, churucos, chigüiros, nutrias, lapas, manaos, cerrillos, dantas, pumas y jaguares.

Chiribiquete es un AICA (Área importante para la conservación de las aves) y su riqueza en aves la demuestran las caracterizaciones hechas por científicos convocados por la Fundación Puerto Rastrojo en el sur de Chiribiquete. Allí se registraron nuevas especies de colibrí, una nueva especie de atrapamoscas y una de semillero. La región se destaca también por albergar el 9% de la diversidad de mariposas del país, con 62 nuevos registros de especies para la Amazonia colombiana y 7 nuevos registros para el país.


Invitación a todos los colombianos

Con esta ampliación el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete se convierte en el área protegida más grande de la Amazonía, un mensaje de conservación que el Estado colombiano envía en pro de la salvaguarda de nuestra riqueza natural y cultural. Este extenso lugar de importancia mundial requiere de un trabajo coordinado y del compromiso para frenar la deforestación por parte de todos los colombianos y de sus vecinos del área de influencia; entidades territoriales, corporaciones, organizaciones sociales y autoridades indígenas. Hacemos un llamado a todos para proteger la también llamada “maloka del jaguar” territorio único en el mundo que hoy más que nunca se nos encomienda para su conservación. Por esto, debido a la importancia natural y cultural de este lugar, el turismo no será permitido. Sin embargo, las 8 zonas de la serranía La Lindosa, declaradas como área arqueológica protegida de Colombia, se convierten en los espacios ideales para que los turistas tengan un acercamiento a Chiribiquete al visitar sus majestuosos murales e inmensas piedras con arte rupestre.

  • Características generales

El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete fue reservado, alinderado y declarado mediante Acuerdo No. 0045 del 21 de septiembre de 1989, de la Junta Directiva del Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente -Inderena-, con un área aproximada de 1’298.955 Ha, en los departamentos del Guaviare y Caquetá, y aprobado mediante Resolución Ejecutiva No. 120 del 21 de septiembre de 1989, expedida por el Ministerio de Agricultura. Recientemente, mediante Resolución No. 1038 del 21 de agosto de 2013, expedida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, se amplió hacia los municipios de Cartagena del Chairá, San Vicente del Caguán y Solano en Caquetá, y Calamar en el Guaviare, en una extensión aproximada de 1’483.399 Ha, para un total aproximado de 2’782.354 Ha, siendo así el área protegida más grande del Sistema de Parques Naturales Nacionales y del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Colombia.

Una mega reserva como esta, en el extremo noroccidental de la Cuenca Amazónica, contribuye a mantener los componentes físicos y bióticos de la región que son el resultado de procesos evolutivos, biogeográficos y ecológicos, los cuales involucran áreas del Escudo Guyanés (Caquetá), el bacín amazónico (Caquetá, Putumayo y Amazonas) y el piedemonte andino (Putumayo y Caquetá), y cuya combinación de los anteriores eventos y sus particularidades permiten que la región reúna las condiciones para ser una de las áreas con alta diversidad biológica del planeta.

El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete, junto con el Parque Nacional Natural Yaigojé Apaporis, propende por la protección de un área continua incluida en tres distritos biogeográficos y en cuatro centros de endemismo pertenecientes a las Provincias biogeográficas de la Guyana y la Amazonia. El sector occidental del área protegida forma parte del centro de endemismo del Caguán y del centro de endemismo del Guaviare. Los sectores sur y suroriental están dentro del centro de endemismo Mesay-Mirití, junto con la zona sur del Parque Nacional Natural Yaigoje Apaporis y los resguardos del Mirití y el Nonuya-Villazul; mientras que la zona norte del Parque Nacional Natural Yaigoje Apaporis pertenece al centro de endemismo del Vaupés. Adicionalmente, la Serranía de Chiribiquete está inserta en el centro de endemismo de Chiribiquete.

Los tepuyes, sin duda el elemento de mayor belleza e imponencia del parque, son montañas tabulares o mesetas de paredes verticales y cumbres completamente planas. Seis de ellos alcanzan más de 1.000 metros de altura. Algunos poseen rara vegetación dispuesta en líneas circulares u ovoides que siguen complejas fuerzas telúricas. Los ríos que corren por la Serranía son de color negro brillante y aguas muy puras. Dicho color se debe a los ácidos húmico, fúlvico y al tanino, aunque en algunos sectores el negro se colorea de rojo o de naranja fuerte. El río más importante de la reserva el sin duda el Yarí, el cual recibe todas las aguas del interior de la serranía, y uno de cuyos raudales es el de la Gamitana.

Mientras en algunas zonas los árboles alcanzan alturas superiores a los 40 metros, en otras predominan los “caatingales”o suelos de arenas blancas y pobres en nutrientes en los que crece una vegetación rala y baja. Entre los árboles sobresalen el guamo, el arenillo, el caimarón, el dormilón, el cabo de hacha y el capinurí. El parque hace de área de distribución de mamíferos como murciélagos, armadillos, ñeques, cerrillos, borugos, varias especies de micos, pumas, tigrillos, perros de agua y el raro caimán conocido como “babilla del Apaporis”.

Entre las aves sobresalen el gallito de roca, el guácharo, las guacamayas, los barranqueros y los martines pescadores.

La región fue explorada comienzos del siglo XIX, hacia 1810, por Karl Friedrich von Martius, quien conoció a los indígenas karijonas y escribió sobre sus costumbres. En 1903 Theodor Koch-berg también hizo contacto con ellos y observó cómo eran víctimas del maltrato de los caucheros. Los karijonas, que tenían la rara costumbre de colocarse fajas muy ceñidas alrededor del tórax y el estómago, están hoy extinguidos; dejaron, eso sí, muchas pictografias de colores rojos y ocres en las paredes de los tepuyes.

  • Infraestructura

No hay ningún tipo de infraestructura. La Fundación Biológica Puerto Rastrojo tiene una estación biológica "Puerto Abeja" en inmediaciones del límite sur del parque, cerca del raudal Jacameyá del río Mesay.

  • Recomendaciones

El área ha sido muy poco explorada y no existen rutas comerciales que viajen hasta ella. Si se planea hacer un viaje deben llevarse todas las provisiones, así como contratar embarcación y guías. El paso a través de los raudales puede ser peligroso. Hay ocasiones en que es necesario bajarse de la embarcación y transportar la carga por los 'varaderos", hasta donde el río sea navegable nuevamente. Y no olvide no deje basura y no contamine las fuentes de agua así como no destruya la naturaleza.

  • Administrador del parque

Sistema de Parques Nacionales Naturales. Parques Nacionales Naturales de Colombia Calle 74 no 11 - 81 Bogotá - Colombia PBX(57 1) 3532400

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