CAPILLA DE SIECHA

A una hora Bogotá, en el corazón de la cordillera oriental, se encuentra un valle de incomparable belleza, uno de los lugares en los cuales floreció la cultura de los muiscas, quienes lo habitaron hasta la llegada de los españoles. Esta sociedad, eminentemente campesina, con creencias fundadas en mitos y leyendas, rodeada de magia, adoradora de la naturaleza, estaba formada por caciques, chiquis o sacerdotes, alfareros, orfebres y agricultores, de naturaleza pacífica.

Actualmente, este apacible lugar está habitado por descendientes de muiscas y españoles, que por siglos han sabido servirse de la naturaleza en forma racional. Como hábiles agricultores, viven del producto de la tierra y de la crianza de animales, y llevan con orgullo sobre sus hombros una ruana, tradición heredada de sus antepasados y típica de las regiones aledañas a los páramos.

En medio de este hermoso paisaje se levanta solitaria y silenciosa una pequeña capilla que data del siglo XVIII y que fuera entonces, iglesia doctrinera de los Dominicos establecidos en el poblado de Guasca para convertir a los indígenas a la religión católica. Hoy esta reliquia es blanco infalible del lente de una cámara, deleite de los ojos de los transeúntes que pasan por sus alrededores, inspiración de poetas y artistas, nido de golondrinas, símbolo de una época, arte hecho arquitectura y orgullo de los campesinos que crecieron contemplándola y admirándola.
  • Localización

Departamento de Cundinamarca, municipio de Guasca.

  • Poblaciones cercanas

Guasca, La Calera, Sesquile, Sopo.

  • Altura

2.717 mts. sobre le nivel del mar.

  • Temperatura

13º C.

  • Monumento nacional

Decreto 604 de 1991 del Ministerio de Educación Nacional. "Por el cual se declara Monumento Nacional la Capilla de Siecha en el Municipio de Guasca, Cundinamarca y se delimita su área de influencia".

  • Historia

En el Decreto de Monumento Nacional se menciona que "la Capilla de Siecha comprende el conjunto arquitectónico integrado también por la Casa Cural adosada a su costado occidental y las Ruinas del antiguo Convento de San Jacinto de Guasca en su costado oriental", basado en el Estudio de "Diagnóstico de conservación y recomendaciones para la intervención de la Capilla de Siecha", elaborado por Reynaldo Díaz O. para Colcultura en el año de 1990. De allí que aparece mencionado de la misma forma en el afiche publicado por ASOSIECHA después del premio CAB - 1998.

Sin embargo de acuerdo con el estudio de ASOSIECHA elaborado por Patricia Hernández G. con la Coordinación de la Antropóloga Ana María Groot "Historia social y arquitectónica de la Capilla de Siecha, Valle de Guasca, Cundinamarca" de 1999, se aclara la tradición de la propiedad de la Hacienda de Siecha, descartando que hubiera pertenecido a la comunidad religiosa de los Dominicos y que por lo tanto las ruinas no corresponden al Convento de San Jacinto de Guasca:

Siglo XVII: En 1600, Luis Henríquez manda reunir los indios de Guasca y Siecha en la parte de Guasca, según esta visita. - Para 1639, Gabriel de Carvajal establece los límites del resguardo de Guasca, después de haber asignado tierras circundantes a blancos. En la segunda mitad de este siglo, se habrían otorgado tierras al capitán don Joseph de Ricaurte quien sería dueño de la Hacienda Siecha (con una iglesia y una casa de dos plantas), que serían heredadas en el...............

Siglo XVIII: ..............a sus nietos don Luis y don Diego de Tobar y Buendía, hijos de doña Antonia Ricaurte y don Pedro de Tobar, encomendero, y que habrían de seguir el papel de encomenderos de La Calera y administrar sus grandes haciendas que se extendían desde Choachí hasta Guasca. Contiguo a la Hacienda de Siecha, se encontraba el Molino de Tobar, como es observable en el mapa de 1758. El documento de 1928 del Boletín de Historia y Antiguedades afirma que en el siglo XVIII se contruye la Capilla en inmediaciones de la Hacienda de estos encomenderos (tal vez en reemplazo de otra capilla más sencilla y que podría corresponder a la descrita en el testamento de don Joseph de Ricaurte).

Siglo XIX: Las guerras independientistas conformarán un nuevo panorama en la distribución territorial, desvaneciendo el protagonismo de las haciendas granadinas. Hasta finales de este siglo se define la Capilla como propiedad de don Posidio Acosta, natural de Guasca, quién posiblemente la heredó.

Siglo XX: Don Posidio Acosta establece en la casa contigua a la Capilla (hoy ruinas) su vivienda en la segunda planta y la escuela "Siecha", que funcionará en la primera planta hasta finales de los años 30. La Capilla es heredada por su hija Laudice Rodríguez Acosta, quien se casó con Carlos Eduardo Esquivel, y la arrendó por unos años. En 1948 se legaliza la compraventa de derechos y acciones de Laudice Rodríguez Esquivel a Federico Torres Ospina y a Luis Alberto Rodríguez. Con ellos como propietarios la Capilla evidenció mayor deterioro y la ruina total de la casa de dos pisos, contigua a la Capilla (hacia el oriente). En 1959 Luis Alberto Rodríguez vende derechos y acciones a Alberto Montejo Pinto, quien al fallecer la deja como herencia a su hijo Nicolás Montejo Matíz.

En 1994 Nicolás Montejo Matíz vende a la Asociación para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Siecha - ASOSIECHA las acciones y derechos de la Capilla de Siecha.

  • Recomendaciones

Para acampar debe llevar equipo de campamento adecuado para clima frío. Ropa abrigada y botiquín de primeros auxilios.Y no olvide no deje basura y no contamine las fuentes de agua.

ANTES QUE SEA TARDE

¡Un problema que nos afecta a todos!

EL PÁRAMO

Carlos Vives - Conservación Internacional