HACIENDAS CAFETERAS

Como el resto de la arquitectura colombiana, las casas de hacienda se dividen en arquitectura colonial, de exclusiva influencia española; arquitectura republicana, mezcla de influencias de España, Francia y Europa en general; y arquitectura moderna, con influencia predominante de los Estados Unidos; pero hay un cuarto estilo, una arquitectura propia que no se inspira en modelos ajenos, sino en las peculiaridades y necesidades de la región en que surge: la arquitectura de las haciendas cafeteras que constituyen el grano original del arte arquitectónico colombiano.
  • Localización

Departamentos de Caldas, Antioquia, Cundinamarca, Norte de Santander, Tolima, Valle del Cauca, Santander y Magdalena.

  • Utilización

Desde 1880 y hasta mediados de la década de los ochenta del siglo XIX, las haciendas cafeteras sólo se emplearon para el cultivo y la producción del grano de café. A partir de la ruptura del pacto mundial del café, y de la aparición de nuevos productores en Asia, lo que precipitó una caída brutal de los precios, las grandes haciendas cafeteras colombianas se transformaron en majestuosos hoteles campestres.

Ingresadas en la industria del turismo bajo el nombre de Estancias del Caté, las haciendas cafeteras asentaron su tipología arquitectónica como fincas, casas campestres y hoteles campestres, y se dividieron en los siguientes estilos:

Típico, en el que conservan en su integridad la arquitectura original.

Típico reformado, con ligeros retoques de modernidad.

Moderno, de arquitectura reciente.

Moderno con reinterpretación típica, en el que la arquitectura original se ha modificado en un cincuenta por ciento.

  • Características generales

Las haciendas cafeteras aparecieron en los departamentos productores de café Caldas, Antioquia, Cundinamarca, Norte de Santander, Tolima, Valle del Cauca, Santander y Magdalena desde los años ochenta del siglo XIX.

Casonas enormes que servían como residencia del propietario del cafetal, rodeadas de balcones, de uno o dos pisos, y cuya característica común era, en la, parte alta del techo una elegante atalaya que le permitía al patrón inspeccionar, con un anteojo de larga vista, la totalidad de la hacienda y controlar el proceso de recolección y preparación del café.

Para enfrentar la crisis mundial y la aparatosa caída de los precios del café, sus propietarios las acomodaron a otros usos, principalmente como hoteles campestres, únicos en su género en el mundo. Las haciendas cafeteras son hoy un atractivo turístico de extraordinario futuro.

  • Las más destacadas

· Caldas: Hotel El Caney, Hosterías del Café y Hotel Termales de Otoño.

· Quindío: Hotel El Edén Country Club, Club Cafetero, Hostal Villa Laura.

· Risaralda: Hostería el Amparo, Termales Santa Rosa, Pueblito Cafetero, Los Lagos y Hotel Villa Mónaco.

· Santander: Fonda El Retiro.

· Valle del Cauca: Hostal La Casona.

  • Recomendaciones

Llevar botiquín de primeros auxilios, repelente contra insectos, ropa adecuada para la región que se va a visitar, cámara fotográfica. Y no olvide no destruya la vegetación, no contamine las fuentes de agua y no deje basura.