CIUDAD PERDIDA TEYUNA BURITACA 200

La Ciudad Perdida - Teyuna (Buritaca 200), es uno de los monumentos prehispánicos más importantes del continente. Sus plataformas de roca descansan sobre una escarpada ladera, alrededor de una meseta ceremonial.

En el año de 1973 el Instituto Colombiano de Antropología inició el proyecto de investigación arqueológica en la Sierra Nevada de Santa Marta, que hizo emerger La Ciudad Perdida. Desde entonces no se han interrumpido las investigaciones en la zona, que han dejado al descubierto obras de ingeniería realizadas por los Taironas en un sistema de terrazas, escaleras, avenidas y canales que habla de su singular concepción organizativa y urbana.
  • Localización

En la Sierra Nevada de Santa Marta, parte alta del río Buritaca, sobre los 1. 200 metros de altura.

  • Poblaciones cercanas

La Tagua, El Mamey.

  • Vías de acceso

Para llegar al centro de visitantes Citurna y a las cabañas del Ministerio del Medio Ambiente en el centro de San Lorenzo se debe tomar la Troncal del Caribe desde Santa Marta, vía Riohacha hasta el desvío de la Minca.

Posteriormente se toma la carretera que conduce a La Tagua, hasta un desvío a la izquierda que sube hasta las cabañas y las antenas repetidoras. El recorrido toma unas dos horas y media en vehículo de doble tracción.

A Filo Cartagena y Alto de Mira donde se encuentran las estaciones de investigación del Ministerio de Medio Ambiente, manejadas conjuntamente con la Fundación Pro Sierra Nevada de Santa Marta, se llega tomando la carretera desde Minca hasta La Tagua, luego se sigue en mula o a pie durante seis horas hasta Filo Cartagena, donde se recomienda pasar la noche.

Al día siguiente luego de cinco horas de recorrido, se llega al Paraíso y desde este punto una trocha peatonal de unos 40 minutos conduce al Alto de Mira.

Esta estación ofrece las condiciones mínimas para pernoctar. Desde esta estación hasta Ciudad Perdida el trayecto dura aproximadamente cinco horas. También puede viajarse a Ciudad Perdida a través de un camino un poco mas corto. Se toma la carretera al Mamey y luego la trocha que conduce a la vereda Honduras. La noche puede pasarse en casa de colonos o en un poblado indígena abandonado que se denomina Cuscúnguena. Al día siguiente se toma un camino que atraviesa el río Buritaca seis veces para legar a Ciudad Perdida.

Ambos viajes exigen esfuerzo físico y pueden resultar molestos a personas de hábitos sedentarios.

Para el viaje debe pedirse autorización al Instituto Colombiano de Antropología y al Ministerio del Medio Ambiente (División de Parques Nacionales) en Bogotá.

  • Patrimonio nacional

Por acta del 15 de agosto de 1995, Ciudad Perdida, y en su conjunto el Parque Arqueológico Teyuna, fueron propuestos para integrar el Patrimonio Nacional.

  • Características generales

La leyenda de las ciudades perdidas tuvo sus raíces, primero en las narraciones de los cronistas y siglos después en la fantasía de los guaqueros - personas dedicadas a saquear lugares con tesoros antiguos. La leyenda se había convenido en historia hasta que se fue despejando poco a poco a través de la investigación arqueológica. Hoy día está comprobada la densidad demográfica que señalaban los cronistas. La exploración técnica ha determinado las minas de algo más de doscientas poblaciones distribuidas desde la costa, al nivel del mar hasta los 2.500 metros de altitud. Se trata de aldeas de diferente tamaño y complejidad, caracterizadas por una arquitectura lítica fruto de una exitosa adaptación al medio.

Una extensa y compleja red de caminos de piedra comunicaban las distintas poblaciones entre sí. Hoy se observan elementos de estructuras como terrazas, muros de contención, basamentos de casas, escaleras, caminos, aljibes, canales y puentes. Las casas las construían sobre cimientos anulares de piedra, con cerramientos de materiales perecederos como la madera y cubiertas de hojas de palma. Cada aldea consistía, según el caso, en docenas y aun centenares de casas redondas construidas en zonas escarpadas, bien sea en hondonadas o sobre filos y laderas, eficazmente adaptadas a la topografía y el ambiente. La distribución espacial de las aldeas en varios pisos térmicos, muestra la estrategia de adaptación de la sociedad Tairona para el mejor aprovechamiento de los recursos que les brindaba la Sierra. La mayor concentración de minas de estas aldeas se encuentra entre los 200 y 1.200 metros sobre el nivel del mar. Los sistemas de construcción de los Taironas, estaban diseñados con el fin de servir de drenaje a la gran cantidad de agua que recibían las ciudades en las temporadas de lluvia, la colocación de piedras unas encima de otras filtraba las aguas y evitaba que las terrazas se desplazaran.

Dos poblados se conocen hoy con mayor detalle: Pueblito, localizado en las estribaciones bajas de la Sierra muy cerca del mar, dentro del Parque Nacional Natural Tairona, y este La Ciudad Perdida, en la Sierra Alta, en el abrupto valle del rió Buritaca.

  • Infraestructura

En el Cerro San Lorenzo hay cuatro cabañas del Ministerio de Medio Ambiente que pueden alojar 40 personas en total. Tienen baño, cocina, estufa, sala, comedor y chimenea. Además de un auditorio.

En la Ciudad Perdida hay refugio y alimentación pero solo si realiza el viaje con guías autorizados.

En estos recorridos no se consigue comida, hay que llevar equipo de cocina y alimentos. Se recomiendan los granos, verduras y frutas, sal, panela, granola y en general víveres de alto contenido proteínico y calórico. Agua fresca se consigue en los ríos de la Sierra.

  • Recomendaciones

Vacunarse contra el tétano y llevar botiquín de primeros auxilios que incluya suero antiofidico y antidiarreicos. Se debe contar siempre con un guía, hamaca, toldillo o saco de dormir o frazadas. Es conveniente usar camisas de manga larga y pantalones gruesos.

Hay épocas en que la Ciudad Perdida permanece cerrada para los turistas, por lo tanto resulta aconsejable consultar al Instituto Colombiano de Antropología y al Ministerio del Medio Ambiente (División de Parques Nacionales) en Bogotá. Por ningún motivo inicie el viaje sin tener los permisos respectivos.

¡NO MÁS OSOS DE ANTEOJOS ASESINADOS!

El problema ambiental no es una cuestión de interés sino de cultura. Muy tristes e indignados nos encontramos ante semejante bajeza... y la ley colombiana inexistente, ineficiente e indiferente ante nuestros recursos naturales... ¿Hasta cuándo? hasta que ya no quede nada que conservar abriremos los ojos!

#conservemosnuestrososos