ALTO FRAGUA - INDI WASI

El piedemonte amazónico colombiano es uno de los ecosistemas más importantes de Suramérica, localizado en la transición que une las extensas llanuras amazónicas con la vertiente oriental de la cordillera andina, está considerada como una de las regiones con mayor biodiversidad en el mundo y además allí habitan varios grupos indígenas especializados en chamanismo y conocimiento de plantas medicinales que conforman la llamada "cultura del yagé".

Hoy es una de las zonas más amenazadas por severos procesos de colonización, deforestación, cultivos ilícitos, proyectos petroleros, mineros y energéticos, y graves problemas de orden público que permite suponer en el corto plazo, una catástrofe ambiental de grandes proporciones, al tiempo que el riesgo de desaparición de los pueblos indígenas.
  • Localización

Piedemonte amazónico al sur de los Andes Colombianos, entre las cabeceras municipales de San José del Fragua y Belén de los Andaquíes en el departamento del Caquetá y Santa Rosa en el departamento del Cauca.

  • Poblaciones cercanas

Belén de los Andaquíes, San José del Fragua, Florencia capitál del departamento del Caquetá.

  • Área

77.336 Hectáreas.

  • Clima

El que corresponde a selva trópical húmeda en sus partes más bajas y bosque de niebla en sus partes más altas. La temperatura promedio es de 20ºC.

  • Altitud

Desde los 900 m.s.n.m hasta 3.275 m.s.n.m.

  • Características generales

El Parque Alto Fragua Indiwasi se encuentra en la zona de mejor estado de conservación de la Cordillera Oriental, ha sido albergue de grupos indígenas pertenecientes a la llamada "cultura del yagé" poseedora de una tradición médica reconocida en su territorio. Dentro del área protegida se encuentran importantes centros de endemismos sobre todo a nivel de subespecies y con una alta diversidad de especies de fauna y flora. El área del Parque posee una excelente oferta en servicios ambientales dados por el alto estado de conservación de las selvas en el área núcleo.

Por su variación altitudinal, el Parque cuenta con varios ecosistemas que van desde bosques altoandinos, bosques andinos y bosques subandinos.

El parque cuenta con seis cuencas: Fragua Grande, Sabaleta, Fragüita, Yurayaco, Fragua Chorroso y Pescado, las cuales drenan su territorio. Los ríos y sus afluentes nacen en su mayoría en la montaña; por tanto, se trata de ríos de origen andino en un 100%. Por tratarse de paisajes de montaña, arrastran consigo gran cantidad de sedimentos y material vegetal. Estos ríos tienen gran poder de arrastre, debido a la fuerte inclinación de las pendientes, y cuentan con abundante caudal debido a la disposición de algunas montañas en forma de recipiente, lo que permite el almacenamiento de aguas lluvias.

  • Fauna y flora

Esta región (sur de la cordillera Oriental) posee comunidades de aves diferentes a las del resto de la cordillera y muy diversas entre sí, con varias especies raras o en peligro de extinción. La presencia de ciertas especies de mariposas es evidencia de que la zona presenta una gran influencia amazónica. La fauna de hormigas de la región del Fragua es relativamente rica, en comparación con muestreos similares que se han realizado en otras zonas de la misma vertiente de la cordillera Oriental.

El Alto Fragua puede ser catalogado como una de las localidades más diversas de la Cordillera Oriental gracias a la riqueza de plantas; adicionalmente, la riqueza de especies de plantas leñosas, la ubica como una de las zonas más diversas a alturas similares en los Andes colombianos.

  • El pueblo Ingano y su territorio

Los inganos descienden de varias etnias. Por un lado están los grupos migratorios que llegaron procedentes del Amazonas peruano y ecuatoriano, por otro los que habitaban el bajo Putumayo, conocidos como mocoas, y algunos sobrevivientes de los andakíes, combativos indígenas que nunca aceptaron someterse al dominio de los conquistadores.

Su principal asentamiento está en el Valle de Sibundoy, en el Alto río Putumayo, a 2.200 metros sobre el nivel del mar. También habitan en los departamentos de Putumayo, Caquetá y Cauca. Hoy se calcula que en Colombia hay unos 35.000.

Además de poseer una altísima diversidad natural, la región ha sido considerada centro de diversidad cultural y del manejo ambiental a partir de patrones culturales. Históricamente la región del piedemonte era un lugar de encuentro donde acudían los sabios de los pueblos indígenas amazónicos y andinos a compartir conocimientos sobre la naturaleza y el manejo del mundo.

Distintos clanes, unidos por su planta sagrada, el yagé (Banisteriopsis spp.), emplearon durante tres siglos diversas estrategias de supervivencia y adaptación, entre las cuales confluyó finalmente la adopción de una sola lengua, el quechua o inga, y el posicionamiento estratégico en lugares de enlace entre tierras altas y tierras bajas.

En este contexto, clanes sibundoyes, mocoas, andakíes, limoneños, yunguileños, cundagüenses y fragüeños se reconstituyeron como un solo grupo homogéneo, el pueblo inga. Sus territorios de uso, ocupación y trashumancia, abandonados por presiones colonizadoras, reconquistados por migraciones del siglo XX y conservados por la inhospitalidad de muchos de ellos, han sido los mismos de siempre.

Solo una mínima parte de estos territorios son reconocidos como propiedad colectiva –resguardos-, otros están ocupados sin reconocimiento, - asentamientos- y la mayoría están ocupados por la colonización indiscriminada o son considerados tierras baldías y por tanto amenazados de un impacto de explotación y ocupación inminente.

En la actualidad los inganos están localizados en la región del Fragua, con cinco resguardos, y la Bota Caucana con 17 comunidades y asentamientos. En el Caquetá conforman la Asociación de Cabildos Tandachiridu Inganokuna.

La Asociación conforma un Comité Territorial que bajo el Convenio con el Ministerio del Medio Ambiente, la Unidad de Parques y Amazon Conservation Team buscaba establecer un área especial de protección en la región del río Fragua. Se hizo un diagnóstico territorial, ambiental, social y cultural de sus resguardos, asentamientos y territorios ancestrales, y se entregó al Ministerio en 2001.

  • Historia de los asentamientos Inganos

La región del río Fragua ha sido territorio ocupado por poblaciones indígenas desde el siglo X de nuestra era, tal como lo confirman diversos estudios arqueológicos. La fecha más antigua de los hallazgos arqueológicos del piedemonte se encontró en el río San Pedro, entre Orito y río Putumayo.

De acuerdo con el testimonio oral de los ancianos, los chamanes andakíes, mocoas e inganos recorrían la región del Fragua para la extracción de productos útiles de la selva, pero sobre todo para la práctica de sus ceremonias y rituales. En efecto, la región del río Fragua es endémica en yagé, yoco y otras plantas medicinales, así como en lugares sagrados y míticos de referencia constante durante sus cantos y trances.

Lo que siempre ha sido considerado territorio de ocupación, uso y comunicación por los inganos y sus ancestros, llegó a ser considerado por el gobierno como tierras baldías a mediados del siglo XX; al no haber reconocimiento jurídico de este territorio por parte del INCORA, los indígenas quedaron relegados a las partes más bajas. No obstante la región del río Fragua sigue siendo importante para la cultura material, simbólica y espiritual del pueblo ingano del Caquetá y hoy se considera que además de su importancia biológica, la recuperación de este territorio es necesaria para la supervivencia de la cultura indígena y de sus conocimientos y prácticas médicas.

  • Infraestructura

No hay cabañas de alojamiento pero se puede acampar si se lleva el equipo necesario, observando el debido respeto por el entorno natural.

  • Recomendaciones

Vacunarse contra fiebre amarilla y tétano, llevar botiquín de primeros auxilios que incluya suero antiofídico polivalente, y antidiarreico. Además llevar botas de caucho, ropa de algodón, camisas de manga larga, impermeable, ¡interna, sombrero, protector solar, repelente contra insectos. Y no olvide no deje basura y no contamine las fuentes de agua así como no destruya la naturaleza.