SIERRA NEVADA DE SANTA MARTA

La Sierra es la cuna de los Tayrona, la más monumental y singular civilización indígena del país. Allí viven alrededor de 30,000 indígenas de las etnias Kogui, Arhuaco, Kankuamo y Wiwa (Arsarios). Es la montaña más alta del mundo a orillas del mar y tiene las dos montañas más altas de Colombia, los picos Colón y Bolívar. Dentro de este macizo montañoso se encuentra ubicado el Parque Arqueológico Teyuna “Ciudad Perdida”, a cargo del Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
  • Localización

Ubicado entre los departamentos de Magdalena, Guajira y Cesar en jurisdicción de los municipios de Ciénaga, San Juan del Cesar, Fundación, Aracataca, Dibulla, Mingueo, cerca a Santa Marta, Riohacha y Valledupar.

  • Poblaciones cercanas

Riohacha, Maicao, Uribia, Nazareth, Siapana.

  • Área

383.000 hectáreas.

  • Meses secos

Entre Diciembre y Abril.

  • Meses lluviosos

Octubre y Noviembre, Julio y Agosto.

  • Temperatura

27°C a nivel del mar y 6°C en las cimas más altas del macizo.

  • Precipitación promédio

3.000 mm. En el sector septentrional aumenta a 4.000 mm hacia los 1.000 - 1.500mtrs s.n.m. Luego decrece a medida que asciende el macizo.

  • Clima

Los factores que generan la particularidad climática del macizo montañoso, son principalmente su posición con respecto a la línea Ecuatorial, su aguda variación altitudinal, su posición frente al mar y los vientos alisios del nordeste (para los cuales representa un obstáculo), frente a la Serranía del Perijá y a las llanuras y cuerpos de agua del bajo magdalena. En términos generales se puede afirmar que la cara norte es la más húmeda, la oriental la más seca y la occidental muestra una condición intermedia. La planicie caribeña que rodea el macizo presenta un clima cálido y seco. Al igual que para todo el territorio nacional, el régimen de lluvias está definido en gran parte por el movimiento de la Zona de Convergencia Intertropical.

  • Vías de acceso

Para llegar al centro de visitantes Citurna y a las cabañas del Ministerio del Medio Ambiente en el centro de San Lorenzo se debe tomar la Troncal del Caribe desde Santa Marta, vía Riohacha hasta el desvío de la Minca.

Posteriormente se toma la carretera que conduce a La Tagua, hasta un desvío a la izquierda que sube hasta las cabañas y las antenas repetidoras. El recorrido toma unas dos horas y media en vehículo de doble tracción.

A Filo Cartagena y Alto de Mira donde se encuentran las estaciones de investigación del Ministerio de Medio Ambiente, manejadas conjuntamente con la Fundación Pro Sierra Nevada de Santa Marta, se llega tomando la carretera desde Minca hasta La Tagua, luego se sigue en mula o a pie durante seis horas hasta Filo Cartagena, donde se recomienda pasar la noche.

Al día siguiente luego de cinco horas de recorrido, se llega al Paraíso y desde este punto una trocha peatonal de unos 40 minutos conduce al Alto de Mira.

Esta estación ofrece las condiciones mínimas para pernoctar. Desde esta estación hasta Ciudad Perdida el trayecto dura aproximadamente cinco horas. También puede viajarse a Ciudad Perdida a través de un camino un poco mas corto. Se toma la carretera al Mamey y luego la trocha que conduce a la vereda Honduras. La noche puede pasarse en casa de colonos o en un poblado indígena abandonado que se denomina Cuscúnguena. Al día siguiente se toma un camino que atraviesa el río Buritaca seis veces para legar a Ciudad Perdida.

Ambos viajes exigen esfuerzo físico y pueden resultar molestos a personas de hábitos sedentarios.

Para el viaje debe pedirse autorización al Instituto Colombiano de Antropología y al Ministerio del Medio Ambiente (División de Parques Nacionales) en Bogotá.

Desde Valledupar para llegar a la altura de las lagunas y las nieves perpetuas el recorrido debe hacerse por carretera hasta Pueblo Bello y el poblado arhuaco de San Sebastián. Después se toman las trochas y senderos que conducen a las lagunas y glaciares. Los viajes de acercamiento para establecer campamentos de base para escalar los nevados toman en promedio tres días y exigen un esfuerzo físico considerable. Para escalar los nevados se necesita experiencia, equipo apropiado y condición atlética excelente.

  • Características generales

La Sierra Nevada de Santa Marta es un macizo montañoso aislado de la cordillera de los Andes, situado al norte de la República de Colombia, entre los 10º 01' 05" y 11º 20' 11" de latitud norte y los 72º 36' 16" y 74º 12' 49" de longitud al oeste del meridiano de Greenwich, en el extremo noroccidental de Suramérica. Se eleva abruptamente desde las costas del mar Caribe y a tan sólo 42 kilómetros alcanza una altura de 5.775 metros en sus picos nevados, con una superficie aproximada de 17.000 km². Es la montaña costera más alta del mundo, independiente y aislada de la cordillera de los andes por zonas llanas y semiáridas. Debido a su tamaño, variación altitudinal y posición tropical, se encuentra una amplia variedad de climas y ecosistemas, siendo importante desde el punto de vista hidrológico y biológico, por ser la principal fábrica de agua de la costa norte colombiana. En ella nacen aproximadamente 30 cuencas hidrográficas que abastecen en la zona plana a una población cercana al millón y medio de habitantes y es allí donde también está representada la diversidad de los ecosistemas de la América Tropical.

La apariencia de la Sierra Nevada de Santa Marta es la de una pirámide de base triangular, con un área aproximada de 12.230 km² calculados a partir de los 200 metros sobre el nivel del mar. El flanco norte bordea al Mar Caribe desde las tierras planas y áridas del sur de la península de La Guajira hasta los alrededores de la ciudad de Santa Marta, en la desembocadura del río Manzanares; el flanco occidental limita con el Mar Caribe, la Ciénaga Grande de Santa Marta y la planicie aluvial del río Magdalena, desde la desembocadura del río Manzanares hasta la población de Bosconia en el departamento del Cesar. Finalmente, el flanco oriental está enmarcado por los valles de los ríos Cesar al sur y Ranchería al norte, entre Bosconia en el departamento del Cesar y la población de Cuestecitas en el departamento de La Guajira.

Las cadenas de picos con nieves permanentes se encuentran orientadas sobre un eje con dirección este-oeste; y por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, se localizan numerosos lagos de origen glaciar en los cuales se forman los ríos que descienden por sus tres grandes vertientes.

La Sierra Nevada de Santa Marta, después de un largo proceso de orogénesis, se terminó de levantar a finales del Período Terciario. Lo hizo al igual que todo el sistema andino pero independiente de el, lo cual en términos biogeográficos, le ha dado el carácter de una isla dentro del continente. La Sierra Nevada de Santa Marta, es un macizo ígneometamórfico aislado, originado por fuerzas distróficas que determinaron sus características generales (IGAC, 1993). Su origen comienza con un basamento metamórfico que data del Pre–Devónico, hace unos 400 millones de años. Posteriormente, por procesos tecto-orogénicos a principios del Mesozoico, en los períodos Triásico y Jurásico (225–135 millones de años), alcanzó mayor altura, así como una nueva localización dentro del país. Finalmente procesos orogénicos Plio–Pleistocénicos (11–1 millones de años) determinaron su altura actual, que alcanza los 5.684 msnm en los picos Cristóbal Colón y Simón Bolívar. Los procesos orogénicos y el posterior fracturamiento y fallamiento de la Sierra Nevada, determinaron el relieve actual. De acuerdo con Uhlig y Mertins (1968), tres fosas rodean el complejo basal cristalino: al oeste, se encuentra la fosa del Ariguaní, con una profundidad de unos 6 km.; al sureste, corre la falla del río Cesar; y por el este, la falla del río Ranchería. La gran falla colombiana desplazó la Sierra Nevada unos 200 km. al norte. Otro proceso de separación del macizo se debió a la falla de Oca, que lo separó del basamento de La Guajira.

Debido a esta particularidad en su formación, afloran rocas de las diferentes edades geológicas de las cuales data su formación: por el occidente, se encuentran yacimientos del Paleozoico e incluso más antiguos, localizados desde el suroeste de Ciénaga hasta el Mar Caribe, entre el cabo San Juan de Guía y el río Mendihuaca. Al oeste de Santa Marta se encuentran esquistos Pre-devónicos, probablemente Cambro–Silúricos, mientras al sureste se encuentran rocas riolíticas del Triásico–Jurásico como los yacimientos de la población de Girón (Santander). Al sur y al norte, cerca de la ciudad de Valledupar y en el río Ranchería respectivamente, se encuentran sedimentos de origen Cretácico. Al oeste y al norte, la altitud de las cumbres aumenta moderadamente hasta 1.500 metros sobre el nivel del mar y luego, a unos 10 y 30 km.; desde el borde norte, el macizo sube más acentuadamente hasta 3.000 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, respectivamente, conformando una ladera escarpada. A partir de los 4.000 metros sigue una topografía relativamente suave, de la que sobresalen, en más de 1.000 metros los Picos Colón, Bolívar, Simmonds y Reina, entre otros. Hacia el flanco oriental del macizo, estos picos se deshacen más suavemente en crestas y lomas.

Por otro lado, la erosión fluvial ha afectado la ladera escarpada entre los 1.500 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, labrando valles profundos en forma de "V" y produciendo cuchillas de gran altitud relativa y declives largos y profundos.

La Sierra Nevada de Santa Marta, se divide en tres grandes hoyas o macrocuencas, conformadas por un sistema de 30 ríos principales. La macrocuenca del Caribe incluye todos los ríos que desembocan directamente al mar y abarca toda la cara norte, el extremo norte de la vertiente occidental y el río Ranchería.

En esta macrocuenca de occidente a oriente se encuentran los ríos: Córdoba, Toribio, Gaira, Manzanares, Piedras, Mendihuaca, Guachaca, Buritaca, Don Diego, Palomino, San Salvador, Ancho, Cañas, Maluisa, Jerez, Tapias, Camarones y Ranchería.

La segunda macrocuenca está conformada por los ríos pertenecientes al flanco occidental que vierten sus aguas a la Ciénaga Grande de Santa Marta y de norte a sur son: Frío, Sevilla, Tucurinca, Aracataca y Fundación.

La tercera macrocuenca está conformada por las cuencas que tributan al río Cesar, las cuales pertenecen al flanco oriental y extremo sur del flanco occidental. Estos ríos son: Badillo, Guatapurí, Azúcarbuena o Cesarito, Los Clavos, Diluvio y Ariguaní.

En la Sierra Nevada nacen las aguas que abastecen los acueductos de todos los asentamientos que la circundan, con una población cercana a 1,5 millones de habitantes y las distintas explotaciones agrícolas, ganaderas y mineras ubicadas en su área de influencia. Los ríos procedentes del macizo, aportan aproximadamente diez mil millones de metros cúbicos de agua anuales (IGAC, 1993). Sin embargo, actualmente la pérdida o disminución de la cobertura vegetal en la mayoría de sus cuencas, asociada a las fuertes pendientes características de su geomorfología, junto con la estacionalidad de las lluvias, son factores que acentúan la inestabilidad en la regulación del recurso hídrico.

  • Flora

Desde las primeras exploraciones realizadas en la Sierra Nevada, se han ponderado las excelsas características de su flora; sin embargo, aún no se tiene un inventario que se aproxime a su completa cuantificación. Distintos investigadores han expresado las limitaciones en lo referente a este conocimiento, calculando que se encuentra entre las regiones del país con más pobre recolección y análisis florísticos, con menos de 50 recolecciones por km², entre las áreas con bosques tropicales amenazadas por conversión o destrucción (Forero, 1988). Así mismo, se le ha considerado entre las zonas con bosques tropicales más importantes para planes de recolección, por encontrarse entre las regiones de Colombia más pobremente conocidas desde el punto de vista botánico (Prance y Campbell, 1988).

De acuerdo con apreciaciones de especialistas, la diversidad florística de la Sierra Nevada de Santa Marta, es considerada baja, especialmente en las selvas húmedas del flanco septentrional (Prance, 1982). Estimaciones elaboradas con base en la información del transecto Buritaca – La Cumbre y otras publicaciones dan un número de 1.800 especies de plantas con flores para la Sierra Nevada que se agrupan en 636 géneros y 164 familias (Rangel y Garzón, 1995). Según estos autores las cinco familias de plantas superiores con mayor número de especies y géneros son: Asteraceae con 70 géneros y 156 especies diferentes; Orchidaceae con 28 géneros y 87 especies; Leguminosae con 30 géneros y 68 especies; Poaceae con 29 géneros y 55 especies y Melastomataceae con 15 géneros y 57 especies. A su vez se establece que los cinco géneros con mayor número de especies presentes son: Solanum (Solanaceae) con 29 especies; Miconia (Melastomataceae) con 27; Peperomia (Piperaceae) con 22; Pleurothalis (Orchidaceae) con 21 y Piper (Piperaceae) con 18 especies.

En términos generales la diversidad florística disminuye con la altitud, pero en el mismo sentido aumentan los endemismos. Análisis recientes que han calculado un número aproximado de especies, géneros y familias presentes en las zonas de vida de media y alta montaña dan las cifras siguientes: en la selva subandina se encuentran 130 familias, 330 géneros y 651 especies de plantas superiores; en la selva andina, 105 familias, 237 géneros y 479 especies mientras que para el páramo se reportan 29 familias, 66 géneros y 109 especies (Rangel y Garzón, 1995).

Con base en análisis fitogeográficos se ha establecido que la flora de la Sierra Nevada tiene su origen en elementos de tierras bajas de clima cálido húmedo, sobre los cuales se ha dado un proceso de diferenciación marcada, después de los levantamientos orográficos ocurridos en los períodos Plioceno y Pleistoceno, cuando se calcula que esta montaña alcanzó sus máximas elevaciones (Hernández-Camacho y Sánchez, 1992). Estos levantamientos dieron lugar a la aparición de ambientes nuevos y ofrecieron hábitats propicios para ser ocupados por la flora que se venía diversificando en el cinturón de bosques de elevaciones medias, formados a partir de los levantamientos previos acaecidos en el medio Cenozoico, como parece ser el patrón general de la génesis de la flora alto montaña del norte de Suramérica (Van der Hammen, 1976).

Sin embargo, y de acuerdo con los estudios de fitogeografía, en la Sierra Nevada, también se nota la influencia de elementos andinos de distribución amplia que se propone deben haber arribado por la vía de la Serranía del Perijá desde la cordillera oriental.

  • Fauna

- Mamiferos: La fauna de mamíferos de la Sierra Nevada de Santa Marta, está distribuida en 10 órdenes con 32 familias y 189 especies posibles que corresponde al 17,98% de las especies de fauna de vertebrados reportados. El actual estado de conocimiento de las especies presentes y/o posibles, permite ver que el grupo con mayor amplitud es el de los murciélagos, que alcanza cerca de 109 especies, seguido por el de los roedores, los carnívoros y marsupiales, entre los más importantes. En la Sierra Nevada, no se han capturado ejemplares de los insectívoros, mientras que de los murciélagos posibles, solamente el 35% se han colectado. Para el caso de los roedores unas 26 especies con el 78% de registros de colección verificables.

La escasez de primates en la Sierra Nevada, al igual que marsupiales, se evidencia por el bajo número de especies presentes lo que contrasta con la importancia que tienen en otras regiones del país. Los primates son el 2% de los mamíferos de la Sierra Nevada y el 7% en Colombia, en tanto los marsupiales están representados por el 6% y el 10% respectivamente.

Los mamíferos de la Sierra Nevada representan el 52,65% de las especies registradas para Colombia (Díaz et al., 1989), pero por falta de muestreos específicos y de consultas de referencia fue necesario presentar un listado de especies esperadas, que puede inducir a sobrestimar el número de animales presentes. Por otro lado, la falta de investigaciones e inventarios actualizados no permite conocer el nivel real de endemismos dentro del grupo de mamíferos.

Un análisis de órdenes de las especies reportadas para la Sierra Nevada, permite ver que los murciélagos son de 61% de los mamíferos, pero apenas el 39% de las especies registradas para el país. Esta diferencia porcentual puede deberse a una sobrestimación de especies, debida a la falta de colecciones que tengan una mayor amplitud en el muestreo. Solamente en el área del Parque Nacional Natural Tayrona, se reportaron 40 especies (Bejarano, 1981), que corresponden al 34,4% del total registrado para la Sierra Nevada y de las cuales 2 ya no son especies válidas.

La influencia de la fauna andina es evidente para la gran mayoría de los mamíferos registrados y al menos unas tres o cuatro especies, pudieron haber desaparecido desde 1954 en la Sierra Nevada de Santa Marta, por presión de cacería y pérdida de hábitat. No menos de otras 10 especies están actualmente en peligro por las mismas causas.


- Aves: La Sierra Nevada de Santa Marta, ocupa el 1,48% de la superficie del país y el 0,011% de la superficie emergente del planeta y en ella se ha registrado el 35,45% de las especies de aves de Colombia, cerca del 7% de las aves del mundo. La avifauna, está constituida por 19 órdenes, 60 familias, 381 géneros y 631 especies, ocupa el 60,03% de las especies de vertebrados registrados para la Sierra Nevada y contribuye con un 31,81% al nivel de endemismos. De los 21 órdenes registrados para Colombia, 19 están presentes en la Sierra Nevada. Así mismo, de las 27 familias del orden Passeriformes, 21 se encuentran en el macizo con 180 géneros y 318 especies. En este grupo se ha descrito la mayor cantidad de especies únicas para la Sierra Nevada. De las 14 especies endémicas, 9 pertenecen a los Passeriformes, 4 a los Apodiformes y una a los Psittaciformes. Dentro de los primeros, las especies endémicas se distribuyen principalmente en las familias Parulidae y Furnaridae.

Al menos 51 especies de aves presentes en la Sierra Nevada son migratorias y fueron registradas en el estudio ecorregional de aves migratorias en la Región Andina y Cono Sur, realizado por el Banco Mundial y World Wildlife Fund (Wurschy, com. Pers.).

El grupo de aves, debido fundamentalmente a sus características de dispersión y movilidad, es de difícil ubicación. Esta característica se presenta especialmente en el grupo de especies migratorias ya que requieren de condiciones de hábitat determinadas y solamente vienen cada año en busca de lugares de reposo.


- Reptiles: El grupo de los reptiles de la Sierra Nevada de Santa Marta, ocupa junto al grupo de los peces, el tercer lugar con aproximadamente el 8,79% del porcentaje total de los vertebrados presentes. Dentro de la escala de endemismos, este grupo representa aproximadamente el 27% del total de endemismos del macizo. Se componen de 4 órdenes, 18 familias, 63 géneros y 92 especies. Dentro de los órdenes sobresale el de las serpientes (Serpentes), constituido por 7 familias; el de los lagartos (Sauria) con 6; las tortugas (Testudines) con 3 y finalmente los cocodrilos (Crocodylia) con 2 familias. El índice de endemismo con respecto al total de especies de reptiles registradas es de aproximadamente el 13%; 11,54% del total de endémicas de Colombia y el 27,27% del total de endémicas de la Sierra Nevada.

En la distribución de géneros, se encuentra a la familia Colubridae como la principal, mientras que Alligatoridae, Crocodylidae, Amphisbaenidae, Scincidae, Crotalidae, Emydinidae, Geochelonidae y Kinosternidae tienen una sola especie cada una.

La distribución altitudinal por géneros para el grupo de los reptiles presentes en la Sierra Nevada es el siguiente: en la selva ecuatorial, 57 géneros; en la selva subandina, 22 géneros; selva andina, 3 géneros y en el páramo un género y constituye junto con los anfibios el grupo de mayor grado de conocimiento sobre su composición y distribución en la Sierra Nevada (Bernal-Carlo, 1991; Ruthven, 1922 y Pérez-Santos y Moreno en 1988).


- Anfibios: Los anfibios presentes en la Sierra Nevada de Santa Marta, comprenden 3 órdenes; 11 familias; 24 géneros y 50 especies de las cuales 17 son endémicas. El género Geobatrachus se presenta con una sola especie Geobatrachus walkeri y es endémico para el macizo. De acuerdo a la distribución de los géneros y las especies por familia de los anfibios de la Sierra Nevada, la familia Leptodactylidae tiene el mayor número de géneros y especies, mientras las familias Caecilidae, Centrolenidae, Dendrobatidae, Pseudidae, Plethodontidae, Renidae y Typhlonectidae, sólo se presenta con un género y una especie conocidos hasta el momento.

La distribución altitudinal de los géneros de anfibios indica que en la selva ecuatorial, de 0 a 1.100 msnm, se encuentran 16 géneros; en la selva subandina, de 1.100 a 2.300 msnm, 9 géneros; en la selva andina, entre 2.300 y 3.100 msnm, 4 géneros por encima de los 3.100 msnm o zona de páramo, un género.

Dentro de la representación de las clases vertebradas registradas para la Sierra Nevada, los anfibios ocupan el último lugar con aproximadamente un 4,70%, mientras que para los endemismos, representan aproximadamente el 38,63% de la fauna vertebrada del macizo.

La presencia porcentual de los anfibios de la Sierra Nevada, con respecto al total de las especies de Colombia, es de aproximadamente el 8,4%, con el 2,9% de endemismo con respecto a este total. Frente a las especies endémicas de Colombia, las de la Sierra Nevada de Santa Marta, presentan valores cercanos al 12% de acuerdo con los datos señalados por WCMC (1995).


- Peces: Es el grupo menos estudiado de los vertebrados en la Sierra Nevada de Santa Marta. Los pocos estudios que existen no sobrepasan los 1.000 metros de altura, lo que contribuye a mantener grandes vacíos acerca de su riqueza y composición. En la actualidad está representado por las clases Chondrichthyes y Osteichthyes (Actionopterygie), distribuidos en 13 órdenes, 33 familias, 73 géneros y 95 especies de las cuales, hasta el momento, no se reporta ninguna como endémica. El grupo de peces corresponde aproximadamente al 8,56% de la fauna de vertebrados registrados para la Sierra Nevada de Santa Marta.

De las 33 familias de peces al menos 7 son marinas principalmente; 5 son de condición intermedia, es decir, aguas dulces y salubres; y 20 son propias de aguas dulces. De éstas, la familia Characidae es la más dominante, representada por 14 géneros y 22 especies, mientras que las familias Anguillidae, Apteronotidae, Aspredinidae, Astroblepidae, Auchenipteridae, Callichthyidae, Centropomidae, Ctenelucidae, Cyprinodontidae, Dasyatidae, Erythrinidae, Gasteropelecidae, Haemulidae, Megalopidae, Paralichtyidae, Prochilodontidae, Syngnathidae y Synbranchidae están representadas por un género con una especie. La distribución de los peces por vertientes en la Sierra Nevada de Santa Marta, presenta 9 familias para la parte central de la vertiente norte, 24 para la parte nororiental y 15 para la suroriental del macizo.

Uno de los aspectos más importantes relacionados con la presencia de peces en los ríos de la Sierra Nevada, tiene que ver con la elevada pendiente y la consecuente rapidez del curso, lo que es claramente observable en los ríos de la ladera norte del macizo. Esto puede seleccionar e impedir, a modo de barrera geográfica, la distribución y diversidad de este tipo de fauna.

  • Infraestructura

En el Cerro San Lorenzo hay cuatro cabañas del Ministerio de Medio Ambiente que pueden alojar 40 personas en total. Tienen baño, cocina, estufa, sala, comedor y chimenea. Además de un auditorio.

En la ruta desde Valledupar se puede conseguir alojamiento en el antiguo Convento de Los Capuchinos, si se tiene el permiso del Cabildo Gobernador Indígena.

En estos recorridos no se consigue comida, hay que llevar equipo de cocina y alimentos. Se recomiendan los granos, verduras y frutas, sal, panela, granola y en general víveres de alto contenido proteínico y calórico. Agua fresca se consigue en los ríos de la Sierra.

  • Recomendaciones

Vacunarse contra el tétano y llevar botiquín de primeros auxilios que incluya suero antiofidico y antidiarreicos. Se debe contar siempre con un guía y con equipo completo de alta montaña, en caso de ir a las lagunas y nieves perpetuas o hamaca, toldillo o saco de dormir o frazadas en caso de ir a la Cuidad Perdida. Es conveniente usar camisas de manga larga y pantalones gruesos.

Hay épocas en que la Ciudad Perdida permanece cerrada para los turistas, por lo tanto resulta aconsejable consultar al Instituto Colombiano de Antropología y al Ministerio del Medio Ambiente (División de Parques Nacionales) en Bogotá. Por ningún motivo inicie el viaje sin tener los permisos respectivos.

¡NO MÁS OSOS DE ANTEOJOS ASESINADOS!

El problema ambiental no es una cuestión de interés sino de cultura. Muy tristes e indignados nos encontramos ante semejante bajeza... y la ley colombiana inexistente, ineficiente e indiferente ante nuestros recursos naturales... ¿Hasta cuándo? hasta que ya no quede nada que conservar abriremos los ojos!

#conservemosnuestrososos